Todos tenemos un papel en el desarrollo de un producto. Los ingenier@s hacen la parte de construcción, los cálculos, el programar, la parte más técnica; en cambio un diseñador hace el trabajo antes, en su primer paso debe ser hacer un brief. Se empieza creando una tabla que parece mucho a las de marketing y de estrategia: ¿te suena el FODA? ¿DAFO?

La primera parte es saber ¿quién eres? ¿Cuáles son tus fortalezas? ¿Qué aportas a las personas? ¿Un producto o un servicio?. Vale. Ya sabemos esto, luego, hay que saber quién es la persona a la que va dirigido todo esto. Se define: se entiende quien es el «cliente», es una persona, y tiene que ser que delimites a qué personas va tu producto para crear lo ideal.
Como diseñador me toca hacer una labor global para entender bien lo que se pretende hacer. Entonces puede que alguien que lee esto, dirá «es eso lo que hace un ingeniero». Lo que quiero aclarar es que el diseño no es la ingeniería, y que la ingeniería no es el diseño. Somos compatibles y necesarios el uno para el otro. Sí, la comparativa es: como el arquitecto y el ingeniero civil, ven desde otra perspectiva la construcción de un edificio inmueble.
El diseño tiene una visión más general, ve más áreas, va a la esencia, a entender el porqué, hace más humano, más armónico, va por el camino de la antropología y la filosofía, de los sentimientos, de la cultura, de la belleza, es una profesión con una sensibilidad hacia las emociones que ayudan al empresario a crear un objeto más personal, por eso en una empresa de ingeniería necesitan de un perfiles de diseñadores para implementar el diseño en la ingeniería. Contactar
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